MIL MANERAS DIFERENTES DE DISFRUTAR EL VALLE DE HECHO

Cálzate las botas y descubrirás nuevas cimas, valles escondidos y bosques llenos de vida. Atraviesa las selvas de hayas, pinos y abetos y cruza collados, descubre un ibón, corona una cumbre y contempla los infinitos Pirineos. Asciende a nuestras cumbres, Peña Forca, Lenito, Agüerri, Bisaurín, Castillo de Acher y Chipeta, descansa junto a una poza y recorre los innumerables senderos que te ofrece este valle.

Una manera diferente de disfrutar la nieve. El entorno de Gabardito, Selva de Oza y Guarrinza ofrecen pistas ideales para deslizarte con esquís de fondo, backcountry y travesía, con raquetas de nieve o solo con tus botas, podrás caminar, hacer pequeñas excursiones, tirarte en trineo, hacer un iglú…

Piérdete entre nuestros bosques y descubre la fauna y flora autóctona. Más de 200 especies de aves, piscinas naturales, zonas ideales para la micología o para disfrutar de un espectacular cielo estrellado.

El Valle ofrece infinitas posibilidades para todos los niveles: enduro, downhill, crosscountry, road… Disfrútalas 365 días al año entre bosques…

Caminar es ya una aventura, sabiendo que vas a encontrar parajes increíbles y animales salvajes. Pero si además quieres que se te acelere el pulso, podrás practicar barranquismo, escalada, parapente, bicicleta de montaña, arborismo…

Cuenta la leyenda que pastores chesos salvaron al rey Alfonso I el Batallador del ataque de un oso cuando cazaba en la Boca del Infierno. Y desde entonces los monteros reales fueron oriundos del valle. Esta leyenda tiene su parte de verdad. Descúbrela entre nuestros vestigios históricos, museos y rutas guiadas.

La cocina montañesa era sobria y contundente, pero los establecimientos del valle han sabido sacar lo mejor de ella para degustar la comida tradicional y propuestas más arriesgadas. Migas, boliches y cordero a la pastora o al espedo serían los platos más tradicionales. Junto a ellos, la caza, el bacalao, el entrecot de vacuno local, la borraja, las setas… Cada restaurante tiene su peculiaridad, lo que permite degustar menús tradicionales, nueva cocina, platos combinados, tapas, raciones, tostadas y bocadillos. Para cada gusto… en todo momento… Y para comprar, pan de horno artesano, repostería casera, embutidos clásicos de la matacía, cerveza artesana…

No solo competir: te esperan el mejor ambiente y la mejor organización. Puedes competir en la carrera Boca del Infierno, marchar con tus amigos en la Marcha de los Tres Ibones o caminar en familia en la Marcha de la Sierra de los Ríos. Para todos los gustos y todos los niveles.

El valle es una visita clásica entre las rutas moteras. Además de la carretera principal A176 y el acceso a Oza, podemos llegar y salir por las carreteras locales que de este a oeste atraviesan el Pirineo uniendo sus pueblos cruzando de valle a valle.

Conoce nuestras tradiciones. Recorre la ruta etnológica y vívela en directo escuchando hablar a los vecinos en aragonés-cheso, acudiendo al descenso de navatas en mayo, a las actuaciones y ensayos del grupo folclórico o disfrutando de nuestras fiestas y festivales, productos autóctonos y gastronomía.

Tanto la caza como la pesca son los deportes de naturaleza más tradicionales y con mayor arraigo de nuestro Valle. Reserva nacional de caza desde 1950, el valle ofrece caza mayor, como jabalí, corzo, sarrio y ciervo, becada y uno de los ríos más trucheros de España.

Desde Hecho te puedes desplazar cómodamente y en poco tiempo a lugares emblemáticos del Pirineo. No dejes de visitar valles vecinos como Ansó y Roncal al oeste y Aragüés del Puerto, Jasa y Aísa el este. Por carreteras locales, disfrutarás además del paisaje entre valles. Y más al sur, joyas del Pirineo y el pre-pirineo como San Juan de la Peña, Jaca, los Mallos de Riglos en Aragón, la Foz de Lumbier y los valles de Roncal y Salazar en Navarra y el Valle de Aspe en Francia. Y Ordesa está tan solo a 90 minutos.